He recorrido más de seis casas de empeño, todas ofrecen lo mismo, nada, mi televisión de 40 " parece ser para ellos un vulgar aparato, pues lo más que ofrecen no paga ni la mitad de su valor. Es que no me han dejado explicarles, que ésta no es cualquier televisión, ella fue la primera en llegar a aquél departamento que llamabamos nuestro hogar, ella fue también la testigo de nuestras cenas románticas, de la pizza y las cervezas, de la pasión apurada en el sofá y de nuestras constantes peleas... En las casas de empeño no les importa saber, que por ésta televisión tu y yo nos mandamos a juicio ¡¡ No les interesa saber cuántas veces te grite que no encontraba el control remoto, no les preocupa que en las noches en que tú no estabas, que dicho sea de paso eran muchas, la tele era mi única amiga... No, en las casa de empeño no les interesa nada de eso... Pero si fue ésta misma televisión la que me vió llorar cientos de veces con aquellas peliculas cursis que tanto me gustaban y que tu tanto odiabas, fué ésta televisión la que me acompañó aquella noche que pase despiertó, preguntándome si hice lo correcto, fue ella la que me vió quedarme dormido en el sillón después de horas de llanto, fue ella la que quedo inservible después de tu partida y es ella de la que debo deshacerme ahora para terminar de vacíar aquel departamento, porque no puedo seguir viviendo ahí, porque no quiero tener un sólo recuerdo de esta tele, que con tanta emoción compramos juntos hace más de 5 años... pero en las casa de empeño nada de ésto les interesa...
manis ... manis sin duda creo tus escritos son demasiado descripitivos con tan pocas palabras se me vino gran parte de mi vida en solo unos minutos te dije tienes ese don de remover, de llevar a esos tiempos, de saborear por un segundo el pasado......
ResponderEliminar